Arcomadrid retoma el pulso de la mano de Carlos Urroz
| Entrevistas |
Este año Arcomadrid presenta su nueva edición, la trigésimo primera y la segunda a cargo de Carlos Urroz y en los dos primeros días reservados a los profesionales (véase compradores, coleccionistas, prensa y todo aquella farándula que se deja caer) parece ser que, con timidez, la feria arranca con ventas. No son momentos de estridencias y de convertir la feria en un evento lúdico, con reclamo de la provocación, aunque también en esta edición la polémica esta servida y viene de la mano del Caudillo.
Lo cierto es que, provocaciones aparte, la calidad de las obras solapa a las estridencias y la moderación en el riesgo es lo que impera en la feria. Quizá la crisis ha sido un buen ángel exterminador de la banalidad de ediciones ochenteras. Cada vez se tiende más a profesionalizar la feria reduciendo su tamaño y creando no solamente un lugar de compra de arte sino un espacio de foro de expertos con intercambios de conocimientos y experiencias. Países Bjos y Tápies son los dos grandes protagonistas de la nueva edición.
Hablamos con Carlos Urroz sobre esta nueva edición.
¿Existe alguna nueva modificación digna de ser mencionada respecto a la pasada edición?
Queremos una feria centrada en la calidad. Además, hemos incluido algunas novedades que nos diferencian de otras ferias. Es el caso del "Artista Destacado" por cada galería. La propuesta ha dado como resultado una selección interesantísima y muy variada de artistas, que, además, hemos recogida en la publicación "Libro de artistas", con información e imágenes de la obras de cada uno de ellos.
Igualmente, el recorrido también estará marcado por los 12 proyectos de gran formato que forman parte del programa Solo Objects, otra de las novedades de esta edición y que estructurarán el espacio intermedio entre las galerías.
Asimismo, la desaparición de ARCO 40, que se ha integrado en la feria. Hemos reducido el número de metros cuadrados a 40, también para que las galerías pudieran adecuarse y gastaran menos dinero, y hemos hecho una limitación del número de artistas, en función del número de metros (hasta 40 metros puedes exponer 4, hasta 50 metros 5, hasta 60 metros 6). Conceptualmente, ARCO 40 no tenía mucho peso, no había ningún rasgo diferenciador.
El cambio ha sido bien acogido, es decir, las galerías de ARCO 40 se han integrado en el programa general con toda naturalidad. No hemos excluido a ninguna galería por no existir Arco 40.
¿Cómo cree que la coyuntura de crisis y recesión económica generalizada afectará este año a la feria?
La crisis afecta al sector artístico porque las compras de arte no son una compra fundamental.
Más que afectar específicamente a ARCOmadrid, la situación afecta al mercado del arte y se producen dos efectos. Uno, que el mercado del arte sigue creciendo, como lo demuestran las cifras de las subastas –que demuestran que el arte se convierte en un valor refugio en estos tiempos– y dos, que las compras se concentran en lugar de estar repartidas a lo largo del año.
En este sentido, en ARCOmadrid se focaliza la gran parte de las compras que los coleccionistas hacen a lo largo del año. A lo mejor en épocas de bonanza había más compras regularmente en las galerías; ahora las compras que hay, que se han reducido, muchas de ellas se aglutinan en ARCOmadrid, cosa que para la feria es bueno y que se notó en los resultados del año pasado. Por tanto, me siento optimista, pero siempre con la prudencia necesaria.
¿Son las galerías las verdaderas protagonistas de la feria?
El éxito de ARCOmadrid es la satisfacción de las galerías y las ventas que se produzcan.
Además es importante porque les da una visibilidad tremenda, por los contactos que realizan y por supuesto por las ventas.
¿ ARCOmadrid, es un modelo de otras ferias, o por el contrario considera que nuestro país requiere de un modelo autóctono? Y siguiendo en la misma línea ¿cree que es factible "franquiciar" ferias exitosas de otros países?
Es el momento de que las ferias se diferencien. No tiene sentido ir a Hong Kong y ver las mismas galerías que se ven en Basilea. Los coleccionistas lo que quieren es encontrar cosas nuevas, ferias distintas. En este sentido, ARCOmadrid trata de diferenciarse, y ser una feria de encuentro, en al que participan comisarios, directores de museos, coleccionistas y otros profesionales.
Es importante que ARCOmadrid se consolide como un certamen poliédrico, que va mucho más allá de ser una mera exposición, sino que tenga una dimensión intelectual muy relevante en las mesas de debate y los encuentros, así como una dimensión social y lúdica también muy importante.
¿Cómo considera que sería interesante fomentar el mercado interno (nacional) del coleccionismo de arte?
Para lograrlo es importante atraer un importante número de coleccionistas en activo, como en esta ocasión en la que hemos invitado a 280. Además, hemos mantenido otros servicios, como Firts Collector, con el ánimo de fomentar el coleccionismo y apreciación al arte contemporáneo.
Incentivar y apoyar el coleccionismo es fundamental para ARCOmadrid. Por ello continuamos con las propuestas iniciadas en la pasada edición, como el programa de asesoramiento First Collector, para apostar por el coleccionismo incipiente que dinamiza el mercado. Elisa Hernando, de la consultora Arte Global, es la coordinadora de esta propuesta que el año pasado tuvo muy buena acogida. También volvemos a celebrar el Foro sobre Coleccionismo con mesas de debate sobre el coleccionismo corporativo y privado, así como nuestro programa de coleccionistas invitados –tanto nacionales como internacionales–, cuya presencia es fundamental para la Feria.
¿Cómo evalúa la proyección internacional de ARCOMADRID?
Hay una gran feria que es Basilea, y sus filiales, y luego existe un grupo de ferias internacionales, en el que está ARCO. Depende de nuestro perfil de cada año, del país invitado, de nuestra situación económica, que estemos en el puesto del tercero al quinto. Lo que está clarísimo es que ARCO es una feria internacional importante.
Además ARCO es la gran feria para Latinomaérica. Este año se están recogiendo los frutos de lo iniciado en la pasada edición.
El programa Focus Latinoamérica se ha convertido en un espacio de investigación para las nuevas tendencias artísticas en América Latina. Gracias al trabajo del equipo de 6 comisarios se ha invitado a artistas emergentes que están haciendo un trabajo interesantísimo y que no había sido mostrado en ninguna otra feria internacional. Además, este año para reforzar ese carácter latinoamericano de la feria hemos convocado un Encuentro de Museos Europa-Latinoamérica, en el que participarán directores de una veintena de centros de arte como Luiz Camillo Osorio, comisario del Museu de Arte Moderna (Río de Janeiro) o Natalia Majluf, directora de MALI - Museo de Arte de Lima. También contaremos con la visita de grupos de museos latinoamericanos, coleccionistas...
Este año Países Bajos, es el invitado de la Feria. ¿Qué se van a encontrar los visitantes?
Se van a encontrar con 14 galerías muy buenas, seleccionadas por el comisario Xander Karskens. Las galerías de Países Bajos destacan por su internacionalidad porque, a pesar de provenir de un territorio muy pequeño, tienen una nómina de artistas muy amplia ya que consideran a todos los artistas que han trabajado o estudiado allí. Muchos creadores emergentes de todo el mundo se han formado en la Rijksakademie –que es posiblemente la mejor escuela de arte de mundo– o han estudiado en algún otro de sus centros, y se han quedado vinculados a Holanda. Además, nos interesa toda la escena no comercial, que está siendo muy importante en el país, donde hay centros que se han dedicado a la investigación sobre la teoría del arte, instituciones como "de Appel arts centre", dedicados a formar a futuros comisarios... Todo ello se mostrará en The Dutch Assembly, un espacio organizado por Mondriaan Fund y comisariado por Latitudes para el que se ha hecho una selección tanto e instituciones, como de revistas, libros, publicaciones o performances y un programa de actividades muy interesante.
¿Por qué Países Bajos?
Siempre hemos tenido una buena relación con las galerías portuguesas, con los coleccionistas portugueses y continua siéndolo. Para las galerías portuguesas ARCO es su feria. Exactamente este año participan 12 galerías, además de estar presente un elevado número de artistas portugueses y otros profesionales del país que participan en el Foro de expertos.
Para finalizar, ¿Sería partidario de "profesionalizar" todavía más la feria? Me refiero a ese carácter "lúdico-curioso" que despierta siempre ARCO, traspasando el interés general que puede ofrecer otro tipo de ferias nacionales.
ARCOmadrid pretende ser una feria inteligente, donde se reflexione sobre el arte y el mercado del arte. Es importante que ARCOmadrid se consolide como un certamen poliédrico, que va mucho más allá de ser una mera exposición, sino que tenga una dimensión intelectual muy relevante en las mesas de debate y los encuentros, así como una dimensión social y lúdica también muy importante.


