Entrevista con Guillermo Solana Director artístico del museo Thyssen Bornemisza
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Guillermo Solana (Madrid 1960), tiene una visión amplia de lo que es la dirección de un museo, pese a ser el director artístico de la institución (existe un segundo director, el director gerente, el de finanzas), su formación completa en distintas facetas del mundo del arte, Doctor en Filosofía, profesor universitario, autor de diversos libros, comisario de exposiciones, colaborador y crítico de arte en diversas publicaciones, conferenciante... hace que combine de una forma interesante el análisis artístico con las necesidades del público que visita sus salas. Porque como él apunta "el mundo de los museos no sobrevive si no se tiene una concepción de ellos también en palabras de gestión".
Guillermo Solana
-El Thyssen, es una referencia en pinacotecas y un referente en lo que supone el coleccionismo privado a nivel mundial. Pero un museo es mucho más de lo que lo que se ve. ¿Podría hablarnos de la vida propia del museo, de todo aquello que no es conocido para la mayoría de sus visitantes?
Un museo de cara al público son sus colecciones y son también adicionalmente sus exposiciones temporales que hacemos, entre cuatro o cinco al año. Hacemos también labor educativa que es importantísima, así como un reguero de eventos, conferencias, presentaciones de libros y también realización de eventos privados.
- Con todo esto que nos comenta, vemos que los museos han pasado de ser meros contenedores de obras a asumir otras funciones. ¿Podría decirnos cuál es la función de un museo, de éste museo?
Un museo no puede ser solo un magnífico palacio para albergar una magnífica colección, aunque quizá originariamente el Museo Thyssen fuera creado sobre todo como un palacio rehabilitado, recreado magníficamente por Moneo, para acoger una colección. No sólo la colección del último barón, sino la de los barones Thyssen, la colección de varias generaciones.
Pero además de ser un palacio que alberga una colección, un museo es algo que proyecta el arte, que proyecta cultura en general a toda la sociedad. Es una antena de la cual irradia continuamente cultura. Y si no es eso, corre el riesgo de estar ese museo medio muerto, en estado vegetativo. Porque un museo debe estar continuamente pendiente de nuevas actividades con las que conseguir que el público fluya. El público de Madrid en primera instancia y en general del resto de España y el extranjero, es un público muy activo. Ese público demanda que se le ofrezcan nuevas cosas y una actividad cultural sostenida con toda clase de eventos: conciertos de jazz, simposios académicos, teatro.
- Al cruzar el hall del museo, observamos la versatilidad del público, ¿Cual es el perfil del público que asiste? Y ¿Cual es el público potencial que les gustaría captar?
Los visitantes de museos en España, son especialmente mujeres, visitantes que están muy organizados. Hay un montón de asociaciones culturales que visitan nuestro museo de forma regular, para ver la colección, para ver las exposiciones temporales y traen sus propias monitoras. Existe toda una red social de seguimiento de la cultura y nosotros tenemos que responder a eso. También existen los Amigos del Museo que son unos miles de personas que siguen nuestras actividades y que acuden a las convocatorias de los actos que hacemos.
Cuando llegas por las mañanas al Thyssen ves a los niños de los colegios, a lo largo de la mañana, ves a un público de mujeres maduras que lo visitan en horario laboral. A lo largo del día y por la tarde, se incorpora otro tipo de público que sale del trabajo. Y los fines de semana el museo se llena de toda clase de gente, de los que entre semana no pueden acudir por trabajo, de estudiantes, de profesionales.
Yo diría, aunque es más una intuición que una certeza, que nuestro público más asiduo y constante es el de mujeres de una cierta edad, de cincuenta para arriba. Quizá esto ocurra en los museos de todo el mundo, pero en España más. Las mujeres son las consumidoras de cultura en España, en mayor medida que los hombres, con una diferencia mayor que en otros países de Europa. Nuestro público es mayoritariamente femenino, pero es que además, en el mundo de los museos el 80% de las plazas están ocupadas también por mujeres.
- Cuando uno visita una exposición, no es consciente del trabajo que conlleva (programación, realización, prestamos, seguros, catálogo, promoción....). ¿Cómo y con cuanto tiempo programan las exposiciones temporales?
Las exposiciones se programan con mucho tiempo, nos remontamos a dos, tres o incluso a cuatro años para su preparación. A veces se programa sin conocer coyunturas colaterales.
-Hemos visto exposiciones temporales muy variadas, algunas arriesgadas como "Erotismo" en 2009 y otras un valor seguro como "Jardines Impresionistas" en 2010 ¿Qué criterios siguen para su programación?
No hay criterios, esto no funciona como un programa de softward, funciona mucho por intuición de director artístico, en este caso la responsabilidad es mía. Uno recibe un montón de propuestas, mis conservadores me formulan muchas, hay gente de fuera del museo que te hace propuestas y también hay cosas que se te ocurren a ti.
Yo creo que mi criterio fundamental es la variedad. Procuro que unas no tengan mucho que ver con otras, que cada exposición con respecto a la anterior sea una sorpresa. Tiene que haber exposiciones académicas muy hechas por historiadores del arte, con una tesis muy profesoral, tiene que haber exposiciones más populares, tiene que haber exposiciones más atrevidas y arriesgadas y otras más convencionales. Tiene que haber exposiciones pegadas a la colección y hay que buscar también el arte contemporáneo y renovar el aire del museo con otras cosas que no sean las que están habitualmente.
Cuando me coinciden dos exposiciones que se parecen, eso me inquieta. Yo no busco la coherencia en la programación, busco la variedad y la sorpresa. Por ejemplo, el año pasado teníamos a principio de temporada "Monet y la Abstracción" y a mediados, "Jardines impresionistas", pero finalmente resultaron dos exposiciones muy distintas, una con una lectura más moderna, más experimental y la segunda más académica, más clásica en su concepto.
-Por seguir hablando de la programación, actualmente tienen dos exposiciones temporales. Una de ellas "Heroínas", que no sé si intencionadamente o no fue inaugurada el día de la Mujer Trabajadora. ¿La podríamos considerar, a la muestra, como una reivindicación de carácter "feminista"?
La exposición se inauguró el día de la Mujer trabajadora, efectivamente, no es una casualidad. La íbamos a hacer en primavera y se eligió ese día, que además era 100 años de la celebración del día. La exposición esta efectivamente inspirada en algunos conceptos, en un espíritu feminista. Lo que no quiere decir que el arte que hay en la exposición sea feminista, hay mucho arte producido por varones y mucho en épocas en las que ni existía el feminismo. Lo que si es una relectura de la Historia del Arte, desde preocupaciones del S. XX tardía y S. XXI. En ese sentido es una exposición un poco anacrónica, en el sentido que se mira al pasado con los ojos de hoy, proyectando nuestras preocupaciones, que posiblemente ni siquiera ellos se plantearon.
Heroínas es una exposición que plantea cuestiones al público, la Historia del Arte se convierte en un pretexto para plantear cuestiones. Porque un museo se debe no solo a estudiosos, investigadores, tiene unas obligaciones más amplias. Debemos conciliar un tipo de exposiciones más minoritarias, con otro tipo de exposiciones que lleguen al gran público.
-Los grandes museos tienen acuerdos de colaboración con otras pinacotecas nacionales e internacionales, ¿Cual es la proyección internacional del museo?
Nosotros colaboramos a menudo con otros museos, como partners, en alguna exposición. Por citar un par de exposiciones recientes, "Gérome", que tenemos actualmente en nuestra sala, viene d´Orsay y la Getty de los Ángeles y "Jardines impresionistas", la hicimos conjuntamente con la National Gallery of Scotland. Y actualmente "Heroínas" que la hemos producido aquí y nos la ha pedido el Museo de San Diego, aunque la quieren adaptar .
La exposición que tenemos programada en verano sobre Antonio López, la llevaremos al Museo de Bellas Artes de Bilbao. Digamos que dos de cada tres proyectos implican una colaboración con otra institución.
A nivel internacional, colaboramos todo el tiempo, con el intercambio de préstamos, todos los museos del mundo tienen un circuito constante muy importante, una red muy intensa de préstamos de obras y gracias a ello las exposiciones son posibles.
- ¿Y con empresas, en general y Caja Madrid en particular?
La relación con la empresa, pasa especialmente por el departamento de promoción y se expresan en esos eventos corporativos, que suponen una tercera parte de nuestros ingresos. Alquilamos nuestros espacios; se ofrece el hall, el auditorio y otras salas, las empresas tienen una concepción de lo que es el museo a través de estos eventos corporativos, comidas, cenas, presentaciones de libros, simposios que se realizan aquí en el museo. Pero es que no es solamente eso, también les ofrecemos visitas a la colección o a la exposición temporal que haya en ese momento. Es éste un tipo de actividad que ha tenido mucho éxito y ha hecho que otros museos, como el Prado y el Reina Sofía se sumen a ello. El Museo Thyssen fue pionero en la institucionalización en España de estos eventos corporativos.
Además tenemos patrocinio de empresas, a veces de forma puntual, Barclais, Banco Urquijo, Banco Caixa Geral, Loterías del Estado...Pero sobre todo tenemos ese gran partner, que es mucho más que un esponsor, porque tenemos un acuerdo muy estable, que es la Fundación Caja Madrid. Es una alianza estratégica entre dos fundaciones que planifican su programación de forma conjunta y son completamente solidarias, Somos como una especie de "matrimonio" desde 2003, ya hemos hecho ya casi 20 exposiciones. Este acuerdo está renovado hasta 2014 y nos gustaría que siguiera en un futuro. Para nosotros es un acuerdo estratégico y en estos momentos de crisis se ha vuelto vital. Porque si no fuera por nuestro acuerdo con Caja Madrid, nosotros no tendríamos la posibilidad de ofrecer tres exposiciones en un año, sería difícil que nosotros hiciéramos solos más de una exposición al año. Ahora hacemos dos grandes exposiciones conjuntos, una en otoño, la otra en primavera, ambas están sostenidas por el acuerdo de Caja Madrid.
-¿Cómo ha afectado la crisis al museo; en visitantes, en gastos en tienda, en adquisiciones de nuevas piezas por parte del museo, etc.?
Aunque la actividad económica no revierte del todo en mí, porque ésta, es una institución bicéfala, hay un director gerente que lleva asuntos económicos y de administración y un director artístico que es de lo que me ocupo yo.
Pero te puedo decir que sí ha tenido repercusiones con la crisis, sobre todo en los asuntos de eventos corporativos, que se ha resentido con una cierta caída. También quizá haya caído algo el consumo de la tienda. Pero no hemos notado un decrecimiento de los visitantes, en absoluto. El año pasado, fue el segundo año con más visitantes de la historia del museo, a pesar de la subida del billete de entrada.
Por otra parte Caja Madrid y el Ministerio de Cultura han mantenido sus compromisos, y el algún caso, el Ministerio de Cultura, incluso ha elevado ligeramente la aportación al museo. La aportación del Ministerio de Cultura estaba normalmente entre el 10 y el 15% y nos ha respaldado en ésta situación de crisis coyuntural porque sabía que lo necesitábamos.
- Si tuviéramos solamente media hora para visitar el museo, ¿Qué nos recomendaría como algo que debemos conocer de la colección ?
Yo si viniera al Thyssen, iría a ver las salas del Renacimiento, en particular sus retratos, como los de Ghirlandaio, Memling, Carpaccio, los Thyssen eran grandes coleccionistas de retratos del Renacimiento.
También iría a ver la pintura holandesa del S. XVII, porque esta muy bien representada en todos su géneros y en España, en el Prado, no es lo que más abunda.
Y finalmente por poner solamente tres áreas, tampoco dejaría de ver el Expresionismo Alemán del S. XX, que es otro de los puntos fuertes de la colección Thyssen y por lo que es conocida internacionalmente, por otro lado, son pintores que tampoco tenemos muchas ocasiones de ver en España.
- No podríamos cerrar la entrevista sin preguntarle por la nueva pinacoteca de la baronesa Thyssen que recientemente se ha inaugurado el 24 de marzo, en el Palacio Villalón de Málaga. Sabemos que en tres días ha llegado a recibir más de 10.000 visitantes. Pero también se han suscitado algunas polémicas, entre otros asuntos, acerca de la colección. ¿Qué tiene de cierto las objeciones que se han realizado sobre la calidad artística de sus piezas y autores y sobre el criterio de unidad y coherencia de la colección?
Yo creo que la colección es una excelente representación de la pintura de género y el paisaje en s. XIX y comienzos del XX, en España. El paisaje y la pintura costumbrista entre el Romanticismo y p. SXX, desde el punto de vista académico, está muy coherente. Luego existe artistas de todo tipo, pero para quienes digan que en su conjunto es una colección menor, yo les recordaría que hay figuras muy bien representadas, por varias piezas, de autores como Regoyos, Iturrino, Sorolla, Zuloaga, Gutiérrez Solana, Beruete, Carlos de Haes, Ramón Casas, Fortún...
Por ejemplo la sala de fin de siglo es una antología de nombres muy importantes. Además todo espléndidamente instalado en un edificio de un palacio rehabilitado de tres plantas, y por un edificio nuevo maravilloso que reúne todas las condiciones museísticas.
Yo que he visto crecer el museo desde su germen creo que al final ha superado todas las expectativas, y se ve reflejado en los 11.000 visitantes que ha recibido en tres días, que es lo máximo que puede acoger. Creo que va a tener enorme éxito.


