Entrevista con Pablo Jiménez Burillo Director General del Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre
| Entrevistas |

Pablo Jiménez Burillo, es como el mismo afirma “el gestor cultural en Madrid que lleva más años”, y cuenta con una gran independencia a la hora de crear una programación coherente y continua, sin sobresaltos de cambios políticos. Jiménez Burillo, es el Director General del Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre, toda una institución en el panorama cultural español.
Madrileño de nacimiento y parisino de adopción, el gusto por el teatro, disciplina practicó y por las lenguas, le otorgó una especial sensibilidad. De este modo estudió Filología Hispánica. Ya desde muy joven, con 18 años, comienza a escribir artículos sobre cultura en diversos medios. Es autor en numerosos textos para catálogos, crítico de arte, comisario de exposiciones, conferenciante, es miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte y asesor de artes plásticas para la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales. Y Desde 1988 está vinculado a la Fundación Cultural MAPFRE.
Pablo Jiménez Burillo nos recibe en su despacho de Recoletos para pacientemente contestar a nuestras preguntas.
- ¿Podría decirnos cuales son las competencias que realiza el Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre?
Las actividades que realizamos, son fundamental-mente exposiciones de artes plásticas, tanto en el centro de Recoletos como en la Sala de Azca, esas mismas exposiciones, las planteamos fuera de Madrid y fuera de España, damos dos premios, un Premio de Dibujo (Premio Penagos) y otro de Periodismo (Premio González Ruano), También concedemos una ayuda bienal para la catalogación de colecciones de dibujos y una ayuda también bienal, para archivos históricos. Desarrollamos proyectos en torno a la Historia de América Latina, de aquí a los próximos 3 años publicaremos más de un centenar de libros sobre historia de América Latina. Tenemos un equipo de trabajo en cada país de América Latina y esos libros se acompañarán con una exposición que producimos y que se presentará en Chile de la historia del país, en fotografía. También tenemos una colección fundamentalmente de dibujo y fotografía, obra sobre papel.
Además tenemos una gran actividad internacional, tenemos proyectos pedagógicos de diversa índole. Hemos presentado un portal pedagógico en español, la idea es crear un portal que sirva para los colegios, como socio tenemos al Museo de Bellas Arte de Chile, en agosto se sumará el Museo Nacional de Arte de México, la idea es hacer un gran portal pedagógico en español, para los países, de habla hispana,.
Del mismo modo, hacemos un Festival de Cine que quiere potenciar lo que el cine tiene de cultura, frente a la industria cultural. Así rescatamos las películas de los festivales de más menos un año, que no han encontrado distribución. Hacemos un festival con la misma programación y en los mismos días en Madrid, Buenos Aires, México, Sao Paulo y Bogotá. Cada año habrá una sede oficial, este año la sede oficial es Buenos Aires. Y concedemos un premio del público, que será divertido ver también como películas que en un país han gustado mucho en otro país ha gustado menos.
También realizamos una programación estable en el Auditorio, de ciclos sobre el cine, sobre literatura… Y es de destacar un curso anual sobre Arte Contemporáneo, que ofertamos 400 plazas y todos los años se nos quedan 500 o 600 personas en lista de espera.
- ¿Qué papel cree que desempeñan las fundaciones culturales de ámbito privado, en la sociedad? ¿Cree que suplen carencias de otras de otras instituciones públicas?
En España se da una situación muy peculiar, en nuestro contexto cultural, y es que las fundaciones privadas tienen una misión de desempeñar un papel muy importante. En el año 75 comienzan ha hacer sus primeras exposiciones la Fundación March, es de la mano de ella, la realización de la primera exposición de Picasso en España, también de la mano de Fundaciones privadas se pueden ver por primera vez obra de los grandes maestros internacionales del S. XX.
En los 80 Se crea el Reina Sofía como un centro multidisciplinar, en estos años, la Caixa, trajo a los grandes protagonistas, artistas de la escena internacional en los 80.
Nosotros hacemos un gran trabajo de recuperación de la pintura del arte español, artistas de finales del S. XIX y principio del S. XX. Estamos entre final del Museo del Prado y principio del Reina Sofía.
Creo que tradicionalmente, en España, las instituciones privadas cubrimos un hueco. Yo soy el gestor cultural en Madrid que lleva más años. No dependo de ningún cambio político ello permite una gran estabilidad y coherencia en la programación. Las entidades privadas tenemos unas características, por un lado, somos más ágiles, no tenemos problemas financieros, tenemos una mayor estabilidad en nuestras líneas de actuación. Frente a las instituciones públicas, que tienen unas colecciones más importantes, mucho más personal, también altamente cualificado, que representan al Estado y tiene unas obligaciones, que nosotros no tenemos, por ejemplo, la obligación de explicar al público qué es el arte español, cosa que sí tienen los museos públicos.
Las fundaciones estamos siempre para hacer una labor complementaria.
- Actualmente, se estila la existencia de colaboraciones entre grandes instituciones para lograr una mayor fuerza en la imagen de marca, es el caso de Caja Madrid con el Thys-sen, ¿Tienen ustedes algún tipo de acuerdo de colaboración similar con otras instituciones relevantes, o con instituciones culturales internacionales?
No, nosotros tenemos acuerdos puntuales con museos, como el Louvre, el d´Orsay, con el Museo de San Francisco… Creo que ahora existe un momento especialmente bueno que facilita mucho la colaboración con entidades como la nuestra y grandes museos internacionales.
- Hablando de internacionalización, ustedes poseen numerosos centros en Iberoamérica, ¿tienen autonomía propia?, ¿qué actividades cultural realizan?
Nosotros no tenemos centros, tenemos en Buenos Aires un acuerdo con el MALBA, (Museo Latinoamericano de Buenos Aires), o con el Centro Nacional de la Recoleta, o un acuerdo con el MUNAL (Museo Nacional de Arte de México), o con la Pinacoteca de Sao Paulo. Nosotros no tendríamos capacidad, buscamos entidades con las que colaborar y construimos un proyecto realizado por nosotros o conjuntamente con dichos museos.
El Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre ha realizado 34 exposiciones el pasado año, que ya es una gran programación expositiva.

- El Intercultural, lleva como premisa, “el medio para la internacionalización de la cultura española”, ¿Qué imagen de España cree que trasmite nuestra cultura? Y ¿Cómo colabora Fundación Mapfre en la difusión internacional de nuestra cultura?
Yo creo que cuesta mucho trabajo hablar de cultura española, Picasso, Miró, Dalí, son artistas internacionales. Nosotros hacemos exposiciones que entendemos que tiene un interés para el público en el sitio en el que está, en este caso, fundamentalmente en Madrid.
La gran revolución del arte moderno es su internacionalización. Deja de haber una escuela española, francesa, española, en cada momento hay centros que la actividad artística ocurre en es ciudad, París, Nueva Cork, independientemente de la nacionalidad de los artistas. La cultura del S. XX y XXI es una cultura tremendamente internacional. Ya no es determinante el lugar donde uno nace, porque uno se mueve de una manera muy activa.

La gran diferencia del mundo en el que vivimos con el mundo anterior es que en el mundo que vivimos es mucho más difícil en pensar en una identidad cultural nacional, porque con Internet obtienes puntos de vista diferentes de cosas que compartes…Tenemos las mismas preocupaciones, vemos las mismas películas, oímos a los mismos músicos, por ello tiene sentido que hagamos un festival al mismo tiempo en 5 países, las películas interesan igual en los 5 países y la idea es que al año que viene el festival se pueda ver también on-line
- Entonces, entiendo que bajo su punto de vista, Internet ha cambiado el concepto de cultura.
No sólo Internet, también viajar, que es factible y barato. Ahora quieres ir a París y te plantas en hora y media, además con compañías de bajo coste y no se necesita ni pasaporte, ni visado, ni cambiar de moneda…Ha cambiado la movilidad de la gente, han aparecido las Becas Erasmus, el mundo se ha trasformado, pero no sólo por Internet.
- En 1989, comenzaron a forjar la Colección de Arte de Fundación Mapfre, ¿Por qué se ha dedicado desde el principio tanto interés por el papel y el dibujo?
Porque en España no existen colecciones de dibujo, no hay tradición, porque de Velásquez se conservan únicamente seis dibujos. El Prado es uno de los pocos grandes Museos del Mundo que no tiene colección de dibujo, es insignificante. No ha habido un gusto por el dibujo en nuestro país.
Además el dibujo es un género especialmente interesante. Es algo que hemos realizado todos cuando éramos niños, no es algo exclusivo de los artistas. Todavía el dibujo pertenece a nuestra vida diaria. Además cuando observamos un dibujo de los artistas, parece que somos capaces de reconstruirlo, es como si estuviéramos presentes en el proceso de realización del proceso del mismo. Da una sensación de gran intimidad con el artista y eso es especial.
- ¿Cómo ha afectado la crisis a la hora de contemplar nuevas adquisiciones por parte de la Fundación?
No nosotros tenemos un presupuesto estable todos los años. En esta casa se cree que la cultura es algo importante.
- ¿Qué criterios siguen a la hora de pro-gramar actos culturales y a quién van destinados?
Hay unas líneas generales de programación de exposiciones de fines del S. XIX – principios del XX. Y dentro de la cantidad de cosas, infinidad, interesantes que se pueden realizar en este periodo, a veces, depende también de la coyuntura del momento. Por ejemplo que se cierre la planta de los Impresionistas del Museo d´Orsay.
Además hay que aprovechar circunstancias excepcionales, porque cada vez es más difícil que según que obras, viajen. Por ejemplo, nosotros ahora, en octubre presentaremos una gran exposición sobre Arte Americano, aprovechando la coyuntura del cierre de la sala de la Phillips Collection del Museo de Washington.
Nosotros no estamos obsesionados por los grandes públicos, no por hacer cosas que consideramos que nuestro papel es hacer exposiciones para el gran público pero también exposiciones más restringidas
- La exposición sobre Surrealismo, es una magnífica muestra, pero no es una exposición fácil ni tan accesible al público como la del impresionismo, ¿cómo lo solventan para que llegue al máximo público?
No está solo entre nuestras necesidades el hacer exposiciones de 200.000 visitantes. Dicho esto, en esta exposición tenemos una media diaria de 1.000 visitantes.
Hay nombres mágicos, como Impresionismo, Sorolla, Velásquez, Antonio López, pero hay exposiciones que van más allá.
- De un tiempo a esta parte, se percibe que ha cambiado la forma de abordar las grandes retrospectivas, ya no como un relato de algo que se hizo, algo pretérito, tanto en cuanto como punto de comparación con la modernidad, A que se debe ese cambio en el discurso expositivo?
No sé. Yo no estoy tan seguro. Lo que si sé, es que no hace mucho tiempo existía una barrera, hay que pensar que los museos de arte contemporáneo son muy recientes. Antes la gente miraba de una forma diferente el arte contemporáneo, del arte histórico. Y la gente tenía un respeto absoluto por el arte histórico. Ahora, ha habido un trasvase de miradas y ahora miramos el arte contemporáneo como más cercano que el arte antiguo, y miramos también el arte antiguo como si estuviésemos mirando arte contemporáneo. Es una forma saludable de ver las cosas que se ha conseguido.
- Llevan un par de años en la nueva se-de en paseo de Recoletos 23, ¿condiciona el centro expositivo a la hora de programar exposiciones, por su espacio, altura de techos, iluminación natural…etc?
Uno siempre piensa en una exposición para un espacio concreto: tamaño de obras, de la exposición…Los espacios condicionan. La exposición que tenemos en la sala de Recoletos sobre el Surrealismo, estuvo también en el Pompidou, en París y en Fotomuseum Winterthur, en y en cada lugar los espacios eran distintos y la exposición se percibía de forma distinta. Lo cierto es que para el tipo de pintura y exposiciones que programamos es un espacio correcto.
- Usted desde muy temprano ha tenido una vinculación especial con el mundo editorial, de la prensa, como columnista, como crítico… ¿Qué opinión le merece la labor de los medios en relación a la difusión de la cultura? , la cultura siempre en los medios generalistas, está entre los deportes y las esquelas, ¿Cree que es justa la importancia que los medios dedican a la cultura?
No nos podemos quejar, yo creo que estamos en un mundo que existe sobreabundancia de información. Cuando uno viaja a las grandes ferias por todo el mundo, por ejemplo la de Basilea, ve que en ningún país la prensa generalista dedica tanto espacio al arte y a la cultura como en España. Todos los periódicos generalistas tienen suplementos culturales semanales.
Arco es la feria más popular que hay, que sale en mayor número de periódicos, que le dedican una página todos los días durante su edición, sacan suplementos especiales, la llevan a sus páginas centrales... De Basilea, la feria de mayor importancia a nivel mundial, se comenta cuando se inaugura y quizá pasados los días si fue o no fructífera.

Página Web de la Fundación en: www.mapfre.com/fundacion/es/home-fundacion-mapfre.shtml


