El gesto y la ironía
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Es el título de la muestra que se puede visitar en el Paraninfo de Zaragoza hasta el día 29 de enero de 2012. Estamos inmersos en fechas vacacionales y para los que se encuentren con algo de tiempo ocioso tienen aquí una buena propuesta para conocer un poco más de cerca las tendencias pláticas españolas de las últimas décadas.
La exposición la organiza la Universidad de Zaragoza, el Vicerrectorado de Proyección Cultural y Social. Ha sido comisariada por el Catedrático de Historia del Arte, Valeriano Bozal, artífice también del texto del catálogo. Y tiene de excepcional su origen ya que toda la muestra se encuentra organizada con los fondos plásticos de un único coleccionista, Javier Lacruz.
El gesto y la ironía, dos términos aparentemente antagónicos que vienen a soslayar el carácter dicotómico de la exposición. Realmente más que opuestos o antagónicos, son dos términos que se complementan de forma maravillosa para ofrecer una visión completa de lo que se hacía en las últimas décadas en la vertiente plástica de nuestro país.
El gesto nos conduce a entender el carácter subjetivo, libre de trazo, que podría significar la abstracción española en las décadas de los años 50 y 60 del S.XX. El gesto puede evocar ese carácter más primario, aquel que incluso en fases experimentales se ha dado con éxito en primates y que nos conduce a una libertad plástica, que al no estar ceñido a unas formas estrictas, ofrece una libertad formal. Libertad que se puede identificar metafóricamente con esa necesidad de libertad que sentían los artistas españoles de los años 50 y 60. Libertad formal, que generan un lenguaje novedoso en la época, al trasmitir su ingenio. No obstante esta claro que desconstruír, que sería el concepto básico de la abstracción, pasa por un imperioso proceso mental y creativo de construcción, o dicho de otra forma, esa libertad formal y plástica viene siendo una forma compleja e intelectual de comprender la pintura. En esta línea, en la muestra, se pueden contemplar obras de artistas de la talla de Saura, Mompó, Tápies, Millares, Viola…

Por otro lado, la ironía, a mi entender es una forma inteligente de comprender la realidad, necesariamente ácida en el sentido de que no es benévola. Su consecución es fruto de una vivencia que se refleja en la forma de expresarse plásticamente. En España en la época de postguerra, la situación creativa se ve mermada en el sentido de falta de libertad creativa. El rechazo que esto suscito, así como la oposición al régimen, ofrece una forma burlesca de entender la realidad y de mostrarla. De este modo podemos ver en la muestra obras de artistas como Arroyo, Equipo Crónica, Gordillo… que ofrecen una carga ideológica en muchas de las obras.
La historia del arte y el arte en general no se pueden comprender de forma extrapolada a las circunstancias históricas y personales de los artistas que las crean. En este sentido, la comprensión de la situación política, social de la época en España, nos hacen más fácilmente comprensible la obra que se presenta en estas salas del Paraninfo de Zaragoza.


