MOSCÚ UNDERGROUND
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“Año dual” entre Rusia y España. Reapertura hace unas semanas del teatro Bolshoi tras cinco años de rehabilitación. Una maravillosa exposición La Caballería Roja, creación y poder en la Rusia Soviética en la Casa Encendida de Madrid. Muchas señales apuntando a Moscú últimamente.
Moscú. La ciudad más grande de Europa con más de diez millones de habitantes. La tercera más cara del mundo según el informe de la consultoría ECA International en el 2010. Indicaciones en cirílico, frío, nieve y pocas horas de luz. En realidad, yo tenía que decir antes de morir: “Nieva tras el telón de acero”. Así que me lié el gorro térmico a la cabeza, la cámara, cinco horas de vuelo y listo.
Plaza Roja. Catedral de San Basilio
El Kremlin, corazón de la ciudad, con su triángulo de dos kilómetros de murallas y veinte torres; la Plaza Roja y la catedral de San Basilio protagonistas de históricos desfiles militares, la catedral de la Asunción, testigo del encumbramiento al trono de los zares. Las Siete Hermanas, los siete rascacielos con los que Stalin quiso demostrar al mundo después de la Segunda Guerra Mundial que, en Rusia, eso de hambre y miseria nada, que ellos eran una potencia sólida de economía saneada: la Universidad, la plaza Kudrinskaya, el Hotel Ucrania… Mientras tanto, precisamente millones de ucranianos morían de hambre, pero eso no lo contaban mucho.
Visitas obligadas para saborear los siglos de historia de Moscú. Sin embargo, mis intenciones eran más alternativas. De modernilla que no tiene mucho dinero para ver el ballet del Bolshoi, alojarse en el Metropol o disponer de días enteros para ensimismarme con la Anunciación de Botticelli en el Museo Pushkin. Y… que le va más el arte contemporáneo, qué le vamos a hacer.
Aleccionada por el leitmotiv del Año Dual de procurar una gran visibilidad de ambas culturas, más real y menos estereotipada, decidí entregarme al mundo cultural underground y conocer otro Moscú.

Garage Center for Contemporary Culture
El arte contemporáneo está poco o nada subvencionado por el gobierno, como nos contaba Daria Pyrkina, comisaria de Focus Rusia en ARCO ´11. No se concentra en museos, salpica toda la ciudad en antiguas fábricas reconvertidas en salas de exposiciones, galerías, academias, centros culturales, etc. que suelen combinar varias disciplinas artísticas. Reformando así zonas industriales de las grandes ciudades en emergentes focos culturales que revitalizan estas áreas deprimidas. El Leipzig Spinnerei, Zurich Lowenbrau, Berlin Kunst-Werke, New York Chelsea, la Tate Modern de Londres, o el Stockholm Centre Fargfabriken son solo algunos ejemplos del éxito de estas transformaciones.
Primera parada: Garage Center for Contemporary Culture. Unas antiguas cocheras, de estilo constructivista, reconvertidas hace tres años en un espacio que acoge exposiciones de artistas internacionales en varias salas de exposiciones. Además cuenta con librería, cine y un café restaurante. Un templo para los gafapastas rusos.

El Garage Center acoge una inquietante exposición de Marina Abramovic
Marina Abramovic ocupaba la sala principal con The artist is present. Un provocativo conjunto de vídeos y fotografías, de sus actuaciones más transgresoras en las que pone al límite su propio cuerpo con experimentos que le llevan a la extenuación física.
Otra sala recogía Brodovitch: From Diaghilev to Harper’s Bazaar. Una colección de fotografías del director de arte de esta revista americana que revolucionó el mundo de la moda en las décadas de los 50 y 60, combinada con las portadas más significativas de la publicación.

Winzavod Center for Contemporary art. 20.000 m2 dedicados al arte contemporaneo
Al bajar en el metro Kurskaya, tras pasar por debajo de un túnel y atravesar una zona de indigentes que esperan a que se abra la estación de tren para poder entrar en calor, está el Winzavod Center for Comporary Art, una antigua bodega de vinos locales.

Winzavod. Galería M&J Gelman
Exposición Before the Rooster Crows de Ivan Plusch
Siete edificios componen un recinto de aspecto industrial que ahora ocupan prestigiosas galerías de arte como XL, Aidan, M&J Guelman, y Regina, estudios fotográficos, agencias de publicidad, talleres de artistas plásticos, escuela de diseño, librería, tienda de material artístico y el Art Café. Este escenario convierte a Winzavod en un reclamo muy atractivo para artistas de todos los rincones del país.

Winzavod. Librería “The Books”
No muy lejos de allí está ARTPLAY. Una antigua fábrica de manómetros transformada en un espacio multidisciplinar con un intenso programa de actividades culturales.

ARTPLAY. Antigua fábrica “Manometr”
Estudios de arquitectura, de diseño, proveedores de muebles, iluminación, estudios de artistas, galerías, exposiciones, cafés, bares, librerías, sala de conciertos, cine, academia de arte para niños… Posibilidades infinitas para facilitar a los nuevos creadores un sólido panorama artístico que solo desde hace veinte años se sienten libres para crear.

ARTPLAY. Estudiantes de la Escuela de Diseño
Como homenaje terminé el viaje viendo la exposición de Annie Leibovitz en el Pushkin State Museum of Fine Arts, Museum of Private Collections de Annie Leibovitz: Annie Leibovitz A Photographer's Life 1990-2005 y a Kandinsky con su Der Blaue Reiter. Un gran final para mi Moscú alternativo. En mi próxima visita prometo no perderme el Mausoleo de Lenin.


