Teotihuacán "ciudad de los dioses"
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Hace ya unos años que tuve la fortuna de visitar Teotihuacán, fue una experiencia que recuerdo con nostalgia, al visitar hoy la exposición vigente en Caixa Fórum Madrid, sobre esta bella ciudad y su interesante civilización.
Recuerdo que tras una tediosa espera por salir de México DF y llegar Teotihuacán, que solamente está a 45 kilómetros, sentí que la espera había merecido la pena. Hacía un calor sofocante, el sol a esas altitudes pica y los colores allí parecen resplandecer más de lo normal, la luz resulta hasta molesta. Un sonido de un flautín me hizo mirar hacia el cielo y allí imponentes ante la entrada de la mágica ciudad de Teotihuacán, un espectáculo único nos daban la bienvenida, los voladores de Papantla. Cuatro indígenas ataviados con ropa de vivos colores y tocados con gorro con plumas se dejaban caer atados por uno de sus pies, girando en torno a un poste de 30 metros de altura, volando realmente al son del músico que tocaba impasible. Me estremecí, y no es para menos, ya que está considerada esta danza ritual ceremonial, como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Quizá este espectáculo es lo único que le falta a la maravillosa exposición que se puede contemplar actualmente en Madrid y hasta el 13 de noviembre. Es una exposición que ha sido comisariada por el arqueólogo, Felipe Solís y que ha tenido una itinerancia de relevancia por México y por distintos países europeos. La muestra engloba más de 400 objetos de diversa índole: pinturas murales, esculturas en piedra, cerámica, joyería, esculturas en obsidiana...Las distintas piezas que recoge la exposición han sido seleccionadas cuidadosamente de los mejores fondos y colecciones públicasy también privadas de México.
La exposición consigue recrearnos una civilización que durante ocho siglos brilló con luz propia (S. II a. C al S.VII d. C) y que misteriosamente y sin conocimiento real de la causa desapareció. La hipótesis más acertada de las que se barajan, es la de que Teotihuacán, fue arrasada por un incendio, aunque también se sospecha con posibles revueltas internas contra el poder establecido.
La exposición consigue recrearnos una civilización que durante ocho siglos brilló con luz propia (S. II a. C al S.VII d. C) y que misteriosamente y sin conocimiento real de la causa desapareció
Sea como fuere, la exposición nos desvela distintos aspectos de la vida de esta civilización como su arquitectura y urbanismo, una gran ciudad, de 22,5 kilómetros cuadrados. Con unos edificios sorprendentes por su magnificencia, construcción y belleza como son las Pirámides del Sol y la Luna, la calzada de los muertos, los templos y casas.
También conocemos cosas sobre su sociedad jerarquizada con clase privilegiadas, sacerdotes, guerreros, comerciantes y campesinos. Asimismo, se muestra su religión y creencias que se montan en torno a dos deidades como son la serpiente emplumada o Quetzalcoalt, o el dios de la lluvia, Tlháloc. Y todo ello como epicentro del área mesoamericana, eje político, económico, social y cultural y artístico. La belleza de sus edificios se veía colmada con bellos estucos y policromías y sus esculturas revestían muros.
No es de extrañar que por ello se conociera a esta ciudad, Teotihuacán, como "la ciudad donde los hombres se hacen dioses", ciudad que también está reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.



